30/6/08

PROBLEMAS GENERALES
Como cualquier otra raza, el chihuahua presenta algunos problemas característicos más o menos frecuentes de los que conviene estar al tanto. A continuación los nombramos brevemente para que tengan conocimiento de ellos, y que puedan actuar lo mejor posible:
HIPOGLUCEMIA (BAJADA DE AZÚCAR)
La hipoglucemia es una enfermedad, en la cual el nivel de azúcar en sangre cae a un nivel extremadamente bajo causando un “shock” en nuestro perro.
Cuando la glucosa en la sangre esta por debajo del mínimo el cuerpo y el cerebro del perro son privados de elementos esenciales, esta privación de azúcar supone debilidad, cansancio, coma y en casos severos hasta puede llegar a matar a nuestro perro.
Los chihuahuas miniatura (de menos de 1.5Kg en edad adulta) suelen ser propensos a tener hipoglucemia, especialmente cuando son jóvenes; aunque éstas bajadas de azúcar también pueden ser frecuentes en cachorros que vayan a alcanzar mayor tamaño de adultos.
La hipoglucemia puede ser causada por la falta de apetito, y como consecuencia, puede producirse una desnutrición; bien por la tensión arterial extremadamente baja, bien por utilizar las reservas de energía antes de que éstas estén lo suficientemente repuestas.
Es importante tener en cuenta que los cachorros de chihuahua comen varias veces al día; con lo que el cachorro siempre deberá tener alimento a su alcance. Como forma preventiva de los “shocks” de hipoglucemia, yo particularmente recomiendo administrar mañana y noche un suplemento energético en pasta (como pueden ser Nutriplus y Nutricalorias), y/o en su defecto, medio petit suise natural azucarado por la mañana y por la noche antes de acostarse, que es cuando más horas pasará solo el cachorro.
Síntomas:
1. El perro se encuentra decaído, apático, sin apetito, ni ganas de moverse y además si le huele el aliento, tiene un olor muy característico a “acetona” parecido al del “quitaesmalte para uñas”.
2. El perro se encuentra totalmente inmóvil, como mucho mueve la cola cuando le ve llegar, pero no tiene fuerza para levantarse.
3. El perro se encuentra totalmente inmóvil y si intentamos abrirle la boca, nos damos cuenta que su mandíbula esta totalmente encajada y no se las podemos abrir.

*Si presenciamos cualquiera de estos casos, rápidamente coja un vaso, llénelo con tres dedos de agua y disuelva en él tres cucharadas de azúcar. Adminístreselo al cachorro con una jeringuilla, teniendo cuidado de no hacerle daño en el caso de que tenga la mandíbula encajada, y acto seguido acuda lo mas rápidamente posible a su veterinario. Un caso grave de hipoglucemia, no tratado a tiempo, puede causar la muerte a su chihuahua muy fácilmente.
GIARDIAS Y COCCIDIOS
* La giardia es un parásito microscópico que se fija en las vellosidades intestinales e impide la absorción del alimento.
La parasitosis por giardia se detecta porque causa diarreas, pérdida de apetito y por tanto un descenso de apetito en el cachorro.
* El coccidio es un parásito microscópico que infecta el intestino.
La parasitosis por coccidios se detecta porque causa diarreas y a veces hasta diarreas sanguinolentas.
Las maneras de que los cachorros se infecten por giardias o por coccidios son multiples:
Por poner al cachorro en contacto directo con otro animal o con heces que los tengan.
Por pisar algún excremento de pájaro u otro animal infectada de estos parásitos y llevárnoslos a casa (infectando el entorno del animal con estos parásitos y que él los coja).
Por sacar al animal al patio o balcón de casa donde antes han defecado distintas aves.
En definitiva cualquier contacto por parte del animal o nuestra con heces de animales contaminadas.
Es muy importante que sepan que los antiparasitarios comunes como Drontal plus, Telmin y otras marcas y genéricos NO MATAN NI IMPIDEN LA INFESTACIÓN POR COCCIDIOS Y GIARDIAS. Éstos antiparasitarios matan:
- Gusanos redondos (nematodos) como las lombrices y otros.
- Gusanos planos (cestodos) como las tenias.
- Y en el mejor de los casos ayudan a controlar parásitos externos como la sarna.
Por ello, lo ideal es desparasitar a todos nuestros perros con Dimetridazol (para los coccidios) y Metronidazol para las giardias. Pero aun así no podemos asegurar que no quede uno de estos bichitos en el intestino de su cachorro; especialmente porque aunque el perro salga sano de casa del criador o del anterior propietario, el factor “stress” (por el cambio de casa, estar separados de su madre y hermanos y el viaje hasta su nueva casa) influye en la respuesta de estos parásitos, y hace que se reproduzcan muy rápido.
El tratamiento para matar estos parásitos es muy fácil. Pónganse en contacto con su veterinario de confianza, y él les indicará la dosis de metrodinazol o dimetridazol que le deben dar en base al peso de su cachorro. Es una patología leve, pero que en manos de inexpertos o de descuidados propietarios, podría ocasionar la muerte del cachorro; no por los parásitos, sino por la desnutrición, deshidratación o hipoglucemias (bajadas de azúcar) que causan la diarreas en los mismos.
RETENCIÓN DE LOS DIENTES DE LECHE O “DOBLE DENTICIÓN”
Es frecuente que nuestro pequeño compañero, una vez ha llegado a la edad en la que debe de hacer la muda de los “dientes de leche” para dejar paso a los de adulto, no lo haga como es debido, y que muchos de ellos (en especial los colmillos, que poseen una raíz muy profunda), no se caigan normalmente, y que haya que recurrir a una sencilla intervención para extraerlos.
Es importante quitar los dientes de leche; pues si no se retiran, pueden hacer que los nuevos salgan torcidos, o que al no caerse y quedar dobles, produzcan la caries en los mismos mucho antes por el anormal acumulo de comida entre ambos (el de leche y el definitivo).
Antes de recurrir a ésta intervención, recomendamos que consulten con su veterinario la edad más idónea (normalmente cuando todos los dientes definitivos hayan empezado a despuntar y se vean claramente; alrededor de los 9 meses de edad) , y que prueben a dar al cachorro productos especiales para éstas situaciones y de cierta dureza, que les ayuden a desprenderse de los dientes de leche, por si existiera la posibilidad de que los tirara solo, antes de tener que intervenir quirúrgicamente. Recuerden que es una operación muy sencilla y poco costosa, pero que como toda intervención que requiera de anestesia, supone un cierto riesgo, por pequeño que sea, por dicha anestesia.
ÚLCERAS OCULARES
El chihuahua es un perro con los ojos bastante saltones, por lo que en ocasiones, puede verse agredido por diversos agentes externos que pueden lesionar el globo ocular con extremada facilidad, tales como: objetos terminados en punta con los que pueda arañarse (ramas, herramientas, juguetes de plástico rígido, etc...), arena o chinos (un pequeño granito de arena puede producir úlceras con facilidad al frotarse el perro el ojo por la molestia), o ellos mismos durante sus juegos o rascándose sin tener cuidado. A menudo con el quinto dedo que todos los perros tienen en sus patas delanteras, pueden rascarse y hacerse daño, arañando el globo ocular, y conllevando ésto a dicha afección.
El tratamiento es sencillo, pero su curación es lenta y debe de ser constante. Recomendamos que lleven su chihuahua a su veterinario y que sea él quien ponga el tratamiento adecuado y correspondiente. Pero en líneas generales, aplicaremos una media de dos a tres veces al día un colirio específico que lleve gentamicina, y una vez al día uno de atropina, sólo por la noche; ya que ésta ayuda a la cicatrización, pero dilata las pupilas y puede resultar molesto a plena luz del día.
LA “RONQUERA
Los ruidos de resoplido, o las crisis de “ronqueras” que de vez en cuando podéis apreciar en vuestro chihuahua son muy característicos de esta raza. Esto es debido a que el paladar blando tiende a alinearse mal temporalmente, produciendo un ruido al respirar parecido al de los humanos cuando roncamos. En los chihuahuas es un rasgo muy característico, y el episodio puede presentarse después de beber agua demasiado rápido o por estar excitados por algún motivo. Esta “ronquera” no debe confundirse con un colapso traquea (problema también muy frecuente en la raza) aunque los síntomas parezcan los mismos, si sospecha que su perro puede padecer esta enfermedad, acuda a un veterinario que se lo confirme y pueda tratarlo debidamente.
¿Qué podemos hacer cuando aparecen estos episodios?
La “ronquera”, normalmente tiene una duración corta, si estos episodios se alargan podemos hacer tres cosas:
1. Dando masajes en el cuello y la garganta del perro.
2. Aplaudir con nuestras manos para distraer su atención.
3. Tapar las fosas nasales del perro para obligarlo a tragar.

LA MOLLERA ABIERTA O “FONTANELA
Uno de los rasgos característicos de la raza chihuahua históricamente hablando es la mollera o fontanela ligeramente abierta. En el pasado fue aceptada esta mollera abierta como “pureza de la raza”, y todavía hoy se sigue mencionando en muchos estándares del chihuahua. La mollera abierta se presenta en los chihuahuas en una probabilidad muy alta, este rasgo no es para nada alarmante. Desafortunadamente mucha gente (incluidos veterinarios), relacionan la mollera abierta con una enfermedad típica en los chihuahuas llamada hidrocefalia. Esto ha alarmado a muchos nuevos propietarios de chihuahuas, que llevan a su perrito al veterinario por primera vez y este les dice que como tiene la mollera abierta se va a morir; nada mas lejos de la realidad. El rasgo de la mollera abierta no predispone, para nada, al chihuahua a ser hidrocefálico. Diferentes estudios lo demuestran:
*Los Drs. Green y Braund indicaron en su libro “Las enfermedades del cerebro”, que muchas razas toys totalmente sanas, pueden presentar fontanelas abiertas sin estar, para nada, asociadas a una posible hidrocefalia.
*Los Drs.Walters y Rios, veterinarios de la universidad de Minnesota concluyeron que no aparecia ninguna relacion entre la presencia o el tamaño de la fontanela con la hidrocefalia.
*El Dr. Alexander de Lahunta de la universidad de Cornell en Nueva York (prestigioso neurólogo) comenta que es incorrecto concluir que la fontanela abierta es “anormal”.

Si sospecha que su perro puede tener hidrocefalia llevelo a un veterinario, pero tenga en cuenta que algunos veterinarios diagnostican erróneamente una hidrocefalia simplemente por la presencia de una fontanela abierta. Una hidrocefalia solo se puede diagnosticar haciendo una resonancia del cerebro para probar la presencia excesiva de liquido en el cerebro.
Desafortunadamente no hay curación para la hidrocefalia, en los casos leves se puede sobrellevar la enfermedad con un tratamiento de esteroides y diuréticos para aliviar la presión en el cerebro.