30/6/08

TAMAÑO Y PESO
El chihuahua es el perro más pequeño del mundo; de eso no cabe duda alguna.
Según el estándar de la raza, el peso admitido está comprendido entre uno y tres kilos. Ahora bien, estamos acostumbrados a leer y a
escuchar términos al respecto como: “chihuahua miniatura”, “chihuahua toy”, “chihuahua tea cup”, “mini-mini”, “super-mini”, “micro-mini”, y demás acepciones para llamar a algo que realmente no existe.
Solamente existen dos variedades de chihuahuas: de pelo corto, y de pelo largo. Y dentro de las mismas, tres líneas diferentes morfológicamente hablando sin que esto ataña en modo alguno a lo que a tamaño y peso se refiere: línea inglesa, línea mejicana, y línea americana
Cuando un particular busca cachorro, por lo general casi siempre pide uno lo más pequeño posible, atraído únicamente por la idea de tener un perro pequeñísimo en casa o al que llevar a todas partes, desconociendo lo que esto implica.
Alguien ajeno a la raza o que nunca antes haya tenido un chihuahua en casa desconoce lo que en tamaño real del perro, suponen dos kilos de peso.
Para que podamos hacernos una idea aproximada de lo que ésto supondría en “volumen”, observen el esquema abajo planteado tomando como referencia latas de refresco:
.
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->
Si se fijan bien, un chihuahua de dos kilos de peso, podría medir como tres latas y media de largo, una y media de altura hasta la cruz, y una y media de anchura de pecho aproximadamente, sin contar cabeza y cola.
Esta estimación sirve únicamente como referencia visual; ya que dependiendo de si el animal posee un tipo de estructura u otro (de si tiene más o menos sustancia), su peso podría ser inferior o superior a ésta apreciación, sin que variara el volumen o tamaño real del animal con respecto al dibujo.


Aclarado esto, puede decirse pues, que es más que obvio que un chihuahua de dos kilos es un perro muy pequeño al que podremos llevar con nosotros a cualquier parte sin que suponga un prob
lema.
Ahora bien, existen como en la mayoría de las razas pequeñas (pomeranias, caniches, bichón maltés, yorkshire terrier, papillones, etc...) ejemplares que dentro de la misma pueden nacer más pequeños de lo habitual; pudiendo estar éstos comprendidos en un kilo de peso o de menos incluso.
Imagínense ahora lo que supondría reducir éstas mismas proporciones a la mitad o poco más aproximadamente (dos latas de refresco de largo, una de altura hasta la cruz o muy posiblemente por debajo de ésta, y una y media como mucho de ancho), y tendrán una ligera idea de lo que supone un perrito de un kilo:
<!--[if !vml]-->
Independientemente del tamaño, deben de saber lo que ésta reducción supone para el animal en sí:
Si tuviéramos la suerte de encontrar un ejemplar de éste peso que no fuera el resultado de algún tipo de tara, estando pues, fuera de la normalidad dentro de la raza (como la hidrocefalia, el enanismo, el raquitismo, etc...), nos encontraríamos sin duda alguna con un animal que requerirá muchísimos más cuidados y atenciones que un chihuahua de mayor tamaño; siendo éste muy probablemente propenso a las bajadas de azúcar, a posibles problemas de corazón, y a que cualquier tipo de afección (resfriados, gastroenteritis, parásitos internos y externos, etc...) hagan mella en su salud con extremada facilidad.
No queremos decir con ello que no existan ejemplares de un kilo o kilo y poco que no puedan llevar una vida larga y aceptable (de hecho nosotros mismos disfrutamos de la compañía de algunos de ellos); sino que la calidad de la misma se verá proporcionalmente reducida en tanto más pequeño sea nuestro chihuahua, y nuestras atenciones y los cuidados que le demos, deberán de ser muy constantes y numerosos. No nos engañemos, el chihuahua es una raza fuerte y sana, que goza de una salud admirable y que debemos procurar preservar.
Buscando y demandando perritos de menos del kilo únicamente promovemos a un deterioro de la raza, y a que nazcan cada vez más perros enfermos.

Por eso mismo debemos concienciarnos y procurar hacer lo que esté en nuestra mano (tanto criadores como particulares), por evitar que ésto ocurra, y que por culpa de una moda pasajera y de la demanda de unos cuantos desinformados, el chihuahua pase de ser la maravillosa raza que es hoy, a terminar siendo un perro raquítico de salud cuestionable y de corta esperanza de vida.
Esto tampoco quiere decir que la raza deba de experimentar un aumento desproporcionado en lo que a sus dimensiones se refiere, y que lleguemos a encontrarnos con hembras de cría de cinco kilos, ya que una de las características de ésta raza como todos sabemos es su reducido tamaño; sino que acogiéndonos y siguiendo como patrón el estándar racial establecido, procuremos marcarnos ese punto intermedio entre la desmesura y la enfermedad, procurando criar con perros de un peso aceptable y dentro del estándar, para así obtener chihuahuas típicos, pequeños, y sanos.